Sabemos que el Sistema Solar posee 8 planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
¿Y Plutón? Dejó de ser considerado planeta desde el año 2006 por la Unión Astronómica Internacional.
Una característica en común que poseen estos cuerpos, de hecho es una condición que deben cumplir para ser considerados planetas, es que orbitan alrededor del Sol. Sabemos también que el Sol es tan solo una estrella más en la Galaxia en la que vivimos, la Vía Láctea, la cual posee una cantidad enorme de estrellas, del orden de cientos de miles de millones. Esto nos conduce a la siguiente pregunta: si el Sol, una estrella común en la Vía Láctea, posee planetas, ¿otras estrellas tienen planetas que las orbiten? La respuesta es sí, pero para hacer la distinción al tratarse de objetos que orbitan a una estrella distinta al Sol, estos cuerpos se denominan Exoplanetas.
La primera detección confirmada de un exoplaneta se hizo en la primera mitad de los años 90 y en la actualidad este número ha aumentado considerablemente a más de 5000. Detectar exoplanetas es una tarea difícil que se ha podido superar gracias al avance tecnológico en observatorios y telescopios, y a la implementación de nuevas técnicas de observación.

Representación artística que muestra una importante observación en la búsqueda de exoplanetas: la gran mayoría de las estrellas poseen planetas, siendo raro que no posean. Créditos: ESO/M. Kornmesser.
¿Qué se ha aprendido de ellos?
¡Son muy diversos! Existen exoplanetas de distintos tamaños, composiciones, temperaturas; algunos bajo condiciones extremas dada su cercanía o lejanía a su estrella; otros que poseen sistemas de anillos o que poseen lunas; y otros que poseen ciertas peculiaridades que incluso superan relatos o películas, por ejemplo, exoplanetas que orbitan un sistema binario de estrellas, haciendo que las sombras siempre tengan una compañera.
Dada esta gran diversidad se hace necesario clasificar estos exoplanetas. Una forma de hacerlo es compar´andolos con objetos que conocemos, en nuestro caso, planetas del Sistema Solar, teniendo así:
Gigantes Gaseosos: planetas de tamaño similar o mayores a los de Saturno o Júpiter.
En esta categoría entra un tipo de exoplaneta denominado Júpiter Caliente que corresponde a un planeta tan masivo como Júpiter, pero con temperaturas elevadísimas dada su cercanía a la estrella a la cual orbita (en algunos casos poseen órbitas más cercanas que la órbita de Mercurio en torno al Sol)
Neptunianos: planetas similares a Neptuno o a Urano en términos de tamaños o composición (esto último ya que existe una categoría llamada mini-Neptunos, tipo de planeta que no existe en nuestro Sistema Solar)
Super-Tierras: planetas m´as masivos que la Tierra, pero menos que Neptuno
Planetas Terrestres: planetas de tamaño similar o menor que la Tierra, compuestos principalmente por rocas o metales.
¿Cómo se detectan?
Los principales métodos de detección, en resumidas palabras, son:
Tránsito: cuando en la línea de visión Estrella-Observador se cruza un planeta, la luz recibida desde la estrella disminuye. Es la medición de esta disminución que permite inferir la existencia de un exoplaneta.
Velocidades Radiales: al igual que cuando una ambulancia transita con la sirena encendida y se percibe que el sonido pasa a ser m´as agudo cuando se acerca y grave cuando se aleja, la luz tiene el mismo comportamiento si la fuente se aleja o se acerca de nosotros. Si percibimos estas variaciones de “tono”, que en el caso de la luz se traduce en cambios de color, podemos deducir entonces que el movimiento de la estrella -la fuente- es causado por un planeta.
Microlente gravitacional: en el contexto de la Teoría de Relatividad General de Albert Einstein, un objeto masivo puede curvar lo que se denomina espacio-tiempo, así un rayo de luz que viaja inicialmente en línea recta puede cambiar de dirección ya que siente esta curvatura. Bajo esto en mente, la luz de una estrella se puede desviar ligeramente debido a la gravedad de un planeta que orbita a otra estrella que se cruza en el camino, desviación que puede aumentar la luz que recibimos como si de un lente se tratara, lo que permite inferir la existencia del planeta.
Imagen Directa: cuando es posible observar directamente el exoplaneta utilizando técnicas que logren tapar la luz recibida por parte de la estrella.

Principales métodos de detección de exoplanetas. Créditos: ESA
